Consejos para superar el miedo a que nos hagan daño

Estás cerrado en banda. Por más que el amor llama a tu puerta tú solo sabes decirle que no. Y es que cuando piensas en amor al principio es todo muy bonito. Muy bonito, sí, hasta que te vienen las imágenes y los recuerdos a la cabeza de tu último fracaso. Es ahí cuando decides que el amor no está hecho para ti.

Y es que conocer gente es fácil pero cuando se trata de implicarte y comprometerte a intentar algo con una persona nueva tu mundo se pone patas arriba. Una herida mal curada o por cicatrizar y el miedo por volver a sufrir son muy comunes. Pero, aunque a todos nos gustaría vivir únicamente la parte feliz y romántica del amor, si no arriesgas nunca vas a poder ganar así que más vale que vayas armándote de valor para enfrentarte a tus miedos.

miedo al fracaso

Cómo superar el miedo al compromiso tras un fracaso

  • Localiza tu miedo: Piensa cuál de los momentos que has vivido hasta ahora es el que te está generando todos tus miedos e inseguridades. Una ruptura dolorosa, un engaño, una persona a la que todavía no has olvidado… Cuando sepas qué es lo que te impide avanzar en tus relaciones amorosas con otras personas podrás empezar a enfrentarte a tus temores.
  • Comparte lo que sientes: Si tienes claro qué es lo que te agobia lo mejor es que lo hables con un amigo. Ponerlo en palabras te ayudará a comprender mejor tu problema y así superarlo. Además, tratarlo con una persona de confianza te dará seguridad y una nueva perspectiva.
  • No te encierres en ti mismo: Bajo ningún concepto dejes de salir y relacionarte con gente. Haz nuevos amigos sin la preocupación de estar siempre marcando los límites. Déjate llevar y no pienses que por empezar a conocer a alguien ya te estás comprometiendo con esa persona. Siéntete libre.
  • Tómate tu tiempo: Si tienes miedo lo mejor e sque te tomes las cosas con calma. No se trata de que con tal de superarlo te lances enseguida a los brazos de otra persona. Si las cosas fluyen una nueva relación se irá dando poco a poco sin necesidad de que fuerces la situación ni te fuerces a hacer nada.
  • No te crees demasiadas expectativas: En tu imaginación es posible que dibujes cómo sería la persona capaz de hacerte volver a creer en el amor. Pero, la persona perfecta no existe. Así que lo mejor será que bajes de tu nube y tengas claro que la persona que conozcas va a tener virtudes pero también defectos. Se trata de saber equilibrar la balanza: si eres demasiado exigente podrías acabar solo pero si dejas entrar en tu vida a cualquiera podrías acabar otra vez herido.